Conversaciones que transforman: cómo hablar cuando algo importante está en juego

pareja intentando comunicarse funcionalmente

Hay ocasiones en las que debemos tomar una decisión, y saber comunicarla puede ser más difícil de lo que creemos. Desde pedir un aumento al jefe hasta salvar una relación, son temas complejos de manejar, ya que no importa solo lo que decimos, sino cómo lo interpreta la persona a quien nos dirigimos.

Respirar

Lo que menos queremos hacer, ni siquiera parecemos capaces de hacer en estos momentos, es respirar.
Es normal tener estrés, ansiedad y sentir el corazón a mil por hora, pero no podemos permitir que el miedo afecte nuestra comunicación. La tensión que sentimos puede ser percibida por los demás, e incluso es posible que en más de una ocasión haya entorpecido nuestras palabras. Buscamos evitar reaccionar impulsivamente, interrumpir a la otra persona o iniciar un conflicto. Entre algunas de las técnicas de relajación que pueden ayudarnos en estos momentos se encuentran:

  • Mindfulness: sitúa tu atención y concentración en todo aquello que te rodea y en las sensaciones que percibes.
  • Ejercicios de respiración: el clásico “inhala, sostén y exhala” durante seis segundos en cada paso; no solo relaja el cuerpo, sino también la mente.
  • Ejercicio físico: si es posible, sal a dar un paseo, corre o baila; todo esfuerzo físico permite liberar el estrés que cargamos.

Una vez disminuida la tensión, podemos continuar con el siguiente y uno de los pasos más importantes: la reafirmación.

Reafirmación

Las peores batallas las tenemos contra nuestro peor enemigo: nosotros mismos.
Independientemente del impacto que pueda tener una conversación o decisión en nuestra vida, debemos mantenernos fuertes bajo la mentalidad de que, a pesar de cómo pueda resultar la situación, siempre podemos seguir adelante y construir algo incluso mejor, sin importar lo difícil que parezca ahora.
No podemos controlar todo lo que sucede a nuestro alrededor, pero sí podemos cambiar la actitud con la que enfrentamos la vida.
La verdad es que hasta los peores momentos de nuestras vidas nos han enseñado algo. La fortaleza, la resiliencia y el éxito son características de quien se cae y se levanta.

hombre con confianza y alta autoestima

¿Cómo hablar de algo importante?

La delicadeza que debemos manejar en una conversación importante es distinta a la que utilizamos comúnmente. Necesitamos mantener, ahora más que nunca, conceptos como:

  • Asertividad: ser directos y comunicar eficazmente lo que queremos.
  • Respeto: uso de un lenguaje neutro que refleje un acercamiento cortés.
  • Escucha activa: mostrar tolerancia y respetar el tiempo que cada quien necesita para comunicarse, evitando interrumpir.
  • No precipitar la respuesta: a pesar de la ansiedad que pueda causarnos, debemos mantener la compostura. En ocasiones, una persona necesita tiempo y reflexión antes de dar una contestación.

Lo más probable es que nos encontremos ansiosos por los resultados que nos esperan; sin embargo, es vital transmitir honestidad y demostrar disposición para escuchar las palabras del otro. Después de todo, no somos los únicos preocupados por cómo se desarrollará la conversación o por los resultados de la respuesta.

¿Dónde, cómo y cuándo?

Al abordar temas importantes, debemos procurar no ser interrumpidos ni contribuir a recibir una respuesta negativa. La importancia del lugar y el momento es algo sobre lo que sí podemos tener cierto control, y si podemos aumentar las probabilidades de obtener los resultados deseados, ¿por qué no hacerlo? Por ejemplo:

  • Lugar: un espacio privado y seguro que permita una comunicación libre de interrupciones, como ruidos o comentarios ajenos.
  • Cita: agendar una fecha y hora en la que ambos estén disponibles permite mantener una mejor preparación y compromiso. 
  • Momento: un momento del día tranquilo, en el que la persona no presente malestar o algún conflicto que pueda aumentar su susceptibilidad durante nuestra conversación.
Viejo cerrando negocios por acuerdos

Negociación
La mayoría de los problemas pueden resolverse a través de la negociación. Si existe la posibilidad de ofrecer y recibir algo a cambio, resulta recomendable hacerlo, aplicando conceptos como:

  • Acuerdos: deben beneficiar a ambas partes, aceptando tanto ventajas como desventajas.
  • Límites: marcar con claridad lo que es válido y lo que no.
  • Consecuencias: señalar lo que puede ocurrir en caso de incumplir el trato.

La ansiedad que surge en una conversación difícil suele ser compartida. Sin embargo, si logramos reducir las desventajas y potenciar las fortalezas, aumentan las probabilidades de llegar a un desenlace más favorable.

A menudo los peores escenarios son presentados en nuestra propia mente. No hay forma de asegurar o controlar una respuesta positiva en una conversación difícil, pero si podemos elegir una comunicación más funcional y asertiva. 

Apreton de manos reflejando fortaleza y resiliencia

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