
Nuestra comunicación va más allá de las palabras. Todo lo que el mundo percibe de nosotros está presente en lo que se ve, se escucha… e incluso en lo que no se dice. El silencio puede convertirse en un enemigo o en un aliado; según cómo lo utilicemos, veremos repercusiones en nuestra vida.
¿Estás listo para descubrirlo?
Comunicación inconsciente
La manera en que las personas nos perciben puede desglosarse a través de los mensajes implícitos que enviamos a la sociedad. Estos se reflejan en aspectos como:
- Vestimenta: exhibimos nuestros gustos y personalidad mediante nuestro estilo personal; después de todo, es un modo de expresión.
- Voz: aunque no podemos elegir el tono de voz con el que nacemos, sí influye en la percepción ajena. Una voz fuerte y segura no tiene el mismo impacto que una voz temblorosa o de volumen bajo.
- Postura: la forma de caminar de cada persona es única; puede transmitir desde una actitud relajada hasta una imponente.
Aunque estos elementos son comprensibles y, en cierta medida, modificables, no ocurre lo mismo con las pausas y los silencios: aunque intentemos disimularlos, suelen ser difíciles de disfrazar.
Pausas
Una pausa puede indicar algo tan simple como que necesitamos un instante para pensar lo que vamos a decir. Sin embargo, también puede comunicar información no deseada al interlocutor. Algunos ejemplos son:
- Desconfianza: muestra poca certeza en lo que se afirma.
- Excusa o mentira: una respuesta lenta puede dar la impresión de que no se tiene la respuesta y que se está inventando sobre la marcha.
La relevancia de las pausas puede observarse en situaciones como la siguiente:
Andrés: “Estoy interesado en comprar el auto modelo X, pero he notado que ha habido polémica al respecto. ¿Lo considera un buen auto?”
Vendedor: … Sí, es un excelente vehículo todo terreno.
Aunque la afirmación del vendedor es positiva, la pausa previa deja suficiente espacio para que surjan dudas o sospechas sobre la veracidad de su respuesta.

Silencio
Podemos intentar modular nuestra respuesta e incluso nuestras reacciones, pero el silencio también puede ser una respuesta. Puede ser percibido como:
- Reflexión: un silencio que permite ordenar ideas antes de hablar y transmite calma, sensatez y autocontrol.
- Duda o rechazo: pensar demasiado puede exhibir una respuesta negativa por nuestra parte.
Tener cuidado en el uso de silencios es vital en ciertos momentos de nuestra vida, tal como podría suceder durante un conflicto, por ejemplo:
Jefe: “En las cámaras de vigilancia se captó un robo por parte de los empleados, sabes quién fue, ¿verdad?”
Empleado: …
Todos hemos estado en la posición de enfrentarnos al silencio; una declaración que, al ser utilizada, causa ruido. La susceptibilidad de una persona ante el silencio puede provocar distintas reacciones emocionales, entre ellas:
- Duda: si se cometió un error o se dijo algo incorrecto.
- Hostilidad: puede ser tomado como ofensa.
- Ansiedad: causada debido a la incertidumbre de no tener una respuesta explícita.
Uso consciente
El silencio puede ser una herramienta de utilidad dependiendo del contexto. A través de él podemos marcar puntos negativos, pero a la vez existe el otro lado de la moneda, puesto que es posible ejercer:
- Poder: una palabra con mayor peso.
- Causar reflexión en las palabras ajenas.
- Madurez: mantener el silencio ante situaciones provocantes también es un sinónimo de paz interna y respeto a la quietud propia.
- Respuesta no confrontativa: permite exteriorizar nuestro desapruebo sin generar conflicto.
Ejemplo:
Carolina: “Voy a salir a la fiesta de mis amigos y trataré de regresar a las 12 a.m.”
Padre: …
Carolina: …
Carolina: “Bueno, entonces regresaré a más tardar a las 11 p.m.”
La reconsideración de Carolina se debe a la incertidumbre que le genera el silencio; sabe que sus probabilidades disminuyen cuando no hay una respuesta verbal. Ante esto, decide negociar, mientras que lo único que hizo su padre fue guardar silencio.
¿Cuál es la intención que buscas transmitir al destinatario? Las palabras son poderosas, pero incluso el silencio posee un poder y un significado indescriptible. Después de todo, forma parte del lenguaje implícito que, aunque a veces no le prestemos tanta atención, sabemos que está ahí y sentimos su impacto.

La consciencia y la modificación en el uso de las pausas y los silencios pueden reflejar mucho de nuestra perspectiva interior. Aunque pensemos que todo lo que sentimos o imaginamos permanece en nuestra mente, lo cierto es que, a través de cada reacción, enviamos un mensaje a nuestro interlocutor.
El modo en que decidamos emplear estas herramientas comunicativas, tan sutiles como olvidadas, puede ofrecernos una forma de comprensión que va más allá de lo evidente.

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